Ruta urbana
Escultura Itziar – Oteiza
La plaza de 6000 metros cuadrados en Zumarraga, construida sobre la trinchera de RENFE, es un gran espacio urbano ganado al ferrocarril. Antes, esta área estaba ocupada por trastos y vagones rotos, en un entorno oscuro y sucio, pero hoy es un importante punto de encuentro para la comunidad. En este espacio se encuentra la escultura Itziar, una donación de Jorge Oteiza a la localidad. La escultura lleva el nombre de la esposa de Oteiza, Itziar Carreño, quien falleció poco antes de su inauguración.
Itziar es una obra de arte abstracto, realizada en chapa de 3 milímetros de grosor, con una altura de 4 metros, 5 metros de largo y un peso de seis toneladas. La escultura fue trasladada desde Oiartzun, donde fue creada, mediante un transporte especial. La obra se caracteriza por sus formas geométricas y su diseño minimalista, con un interesante juego de luces y sombras que permite ver reflejado en sus picos y hondonadas el paisaje de Gipuzkoa: sus pueblos, valles y ríos. El escultor empleó esta forma de captar la luz para resaltar la relación entre la obra y el entorno natural que la rodea, creando una conexión única entre arte y paisaje.
Este espacio se ha convertido en un lugar clave para los habitantes de Zumarraga y una atracción cultural importante para los visitantes, que pueden disfrutar de la escultura y el entorno urbano y natural en armonía. Además, la ubicación de la plaza facilita el acceso a pie, en coche o en transporte público, lo que la convierte en un destino fácil de disfrutar para todo tipo de público.

