Santa Lutzi
13 de diciembreCelebrar Santa Lucía es, en definitiva, reconocer nuestras raíces y mirar al futuro con orgullo, reforzando el valor de lo local, el producto de cercanía y la vida rural.
Feria de
Santa Lucía
Tradición,
producto local
y vida rural
Feria de Santa Lucía en Zumarraga: tradición, producto local y vida rural La Feria de Santa Lucía, celebrada cada 13 de diciembre, es una de las ferias agrícolas y ganaderas más emblemáticas de Euskadi. Su origen se remonta a la Edad Media y, aunque en sus inicios tuvo lugar en Ezkio, junto a la ermita de Santa Lucía, fue trasladada a Urretxu (antiguamente Villarreal) en 1727, tras prohibirse la celebración de ferias en descampados. Con el paso del tiempo, la feria fue creciendo y Zumarraga comenzó a formar parte activa de su desarrollo y consolidación.
A partir de mediados del siglo XIX, el municipio de Zumarraga empezó a acoger cada vez más puestos, especialmente en la zona de Zubiaurre (Kalebarren), y posteriormente en las calles Piedad y Bidezar. La oferta de espacios adecuados para el comercio ambulante y la creciente afluencia de público hicieron que el ferial de ganado se trasladara a la Avenida Urdaneta, donde se mantiene hoy como uno de los puntos neurálgicos de la feria.
Desde 1994, Zumarraga trabaja coordinadamente en la organización de la feria, con el objetivo de impulsar el sector primario, dinamizar el comercio local y reforzar el papel del producto de cercanía. La feria atrae a visitantes de todo el territorio, y eso permite dar visibilidad al trabajo de los y las baserritarras y artesanas de la comarca.
La víspera: vino y ambiente previo
Aunque la jornada principal es el 13 de diciembre, el día anterior ya comienza la actividad con la Feria del Vino de la Rioja Alavesa, que marca el inicio del ambiente festivo. Las bodegas presentan los vinos de la última cosecha y se celebra el Concurso de Vino Rioja Alavesa, un certamen que ha ganado prestigio con los años.
El día grande en Zumarraga
El día de Santa Lucía, desde primera hora de la mañana, Zumarraga se convierte en un gran escaparate de la cultura rural. A las 8:00 h ya están instalados los puestos y las exposiciones. En la Avenida Urdaneta se ubica la exposición de ganado, donde el concurso equino gana protagonismo año tras año, tanto por la calidad de los ejemplares como por el número de participantes.
En el patio del colegio La Salle-Legazpi se expone una amplia variedad de maquinaria agrícola y herramientas de trabajo, mostrando los avances del sector y permitiendo el contacto directo entre productores y visitantes. Uno de los puntos más animados es la plaza Euskadi, donde se celebra un mercado extraordinario con puestos de fruta, verdura, manzana reineta, pan, queso, miel, talos y productos elaborados por artesanos locales. También se puede observar in situ cómo trabajan los y las artesanas. En esta misma plaza se celebran las pruebas de arrastre de piedra con bueyes, una de las actividades más esperadas por el público.
En Areizaga-Kalebarren tiene lugar el Concurso de pollos y capones, otro de los clásicos de la feria, que pone en valor la cría tradicional y de calidad. Las calles del centro se llenan de puestos de artesanía y productos típicos, y la música no falta: txistularis, trikitilaris y grupos locales recorren el pueblo creando un ambiente festivo y cercano.
Mucho más que una feria
La Feria de Santa Lucía no solo es una cita comercial. Es también un momento para celebrar la identidad local y la cultura del entorno rural. Las exposiciones, concursos y mercados sirven para dar a conocer el esfuerzo diario de quienes trabajan la tierra y crían ganado en nuestra comarca.
Zumarraga ha sabido convertir esta feria en una oportunidad para mostrar su potencial, atraer visitantes y mantener vivas las tradiciones que nos definen como pueblo. Compartir la organización con el municipio vecino, Urretxu, ha permitido ampliar la feria sin perder la esencia, y en ese equilibrio reside buena parte de su éxito.

